domingo, 15 de mayo de 2016

Estúpida, mi imagen, idiota. Las Lolas y los tragos.

Tengo la impresión de que en algún momento en la opinión de las Lolitas, por mandato de revistas japonesas, o simplemente por estética, se han asimilado normas que en vez de tener relación con el Lolita en sí mismo, se parecen a imaginarios de niñitas Disney, o cercano a la represiva cultura machista que imponen los japoneses a las menores de edad, o a las idols.




No me imagino a las Lolitas de antaño reprimiéndose con normas para verse kawaii en un momento en el que querían rebelarse contra la autoridad y el tradicionalismo político y cultural, ósea, la derecha imperialista,  pensando en que las mujeres debían casarse y cuidar de sus familias desde los deberes del hogar, consumir alcohol con tus compañeras de trabajo después de jornadas de 12 hasta 14 horas diarias, el promedio de trabajo en Japón, eran conductas muy inapropiadas, incluso a comienzos del siglo XXI. La valentía de lograr independencia económica femenina se tradujo en japonesas bebiendo alcohol, japonesas en host club, japonesas comprando vestidos lolita, japonesas haciendo lo que quieren.  ¿Por que tendrían entonces las Lolitas que privarse de los espacios y las actividades por las cuales las japonesas han luchado por más de 40 años?

Si pensamos en la influencia occidental que en los 90´s transformo al lolita por el sendero del rococó, el victoriano y más, tendríamos que cambiar simplemente el sake por el champagne y el vino, ya que la búsqueda del placer a través de los sentidos y la experiencia es uno de los claros legados hecho carne del rococó, por otra parte en la época victoriana, si bien, las mujeres no gozaron de la libertad que las Francesas pudieron ostentar en la corte, la mujer victoriana fue la anfitriona de grandes fiestas, muy fashion, personaje farandulero como para los escándalos de la semana, con pasatiempos como los juegos de azar y las reuniones políticas, convirtiéndolas en una influencia social y cultural de importancia. ¿Cuántos abortos espontáneos y ni tan espontáneos se produjeron en la época victoriana y eduardina por el consumo excesivo de alcohol?

Como lolein libre pensadora me produce bastante odiosidad que quieran inculcar reglas al Lolita que no corresponden con ninguna idea fundamental del estilo, y ni siquiera del Estilo de vida, porque ignoran y confunden las formas de vida de la mujer occidental con ideas de japonesita kawaii, o con planteamientos que el Lolita comercial ha implantado en sus discursos paahbres para acercar la moda a la sociedad japonesa, para ser aceptada y aumentar sus consumidores. Mujeres delicadas que no beben, no fuman, no se drogan, no tienen sexo, se comportan de forma adecuada, prudentes y siempre amables no es precisamente algo que genere ni molestia ni ninguna controversia en la sociedad japonesa, el lolita como moda ya se naturalizo en Japón, y probablemente con los cambios generacionales, ya se volvió irrecuperable, pero desde acá, Chile o Latinoamérica podemos hacer con las estéticas que nos brinda Japón lo que nos plazca, podemos replantearnos las ideas, las formas, los espacios, los códigos, como queramos, ¿ resignifiquemos el rosado bailando cumbia? ¿Bebamos terremoto costeado por nuestro dinero mientras pensamos en que nos pondremos para la Harukaka? ¿Ideemos el lolita como un estilo que nos permita desarrollarnos como mujeres, no coaptar nuestra esencia washaka, nuestros gustos o nuestra manera de pensar? Vivimos en un lugar muy distinto, y a pesar del absurdo de la globalización, pienso que no deberíamos alejarnos de nuestra realidad, mantenerse ciego y apartado solo por vestir o tener gustos distintos, favorece a quienes les molestamos, a quienes hacemos sentir incómodos, a quienes nos exigen razones, existamos en la calle, en nuestro país, en nuestro contexto con todo lo que somos, llenas y llenos de diferencias, hermosa belleza de lo intercultural. ¿ Disfrutemos un Borgoña con crema?

“Tomad y bebed todos de él” Don jeshu.
“Me gusta el vino porque el vino es weno” Don temucano.
“Los hombres tienen muchas maneras de expresarse, a las mujeres sólo nos queda la ropa y el vino” Duquesa de Devonshire.
"Toda cosa se convierte en un placer cuando se hace a menudo. Éste es uno de los secretos más importantes de la existencia" Oscar Wilde.
Pero, a fin de cuentas, ¿quién puede decir lo que es bueno? No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz Haruki Murakami.

Escrito por Kaory Duquesa Golian. 

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