Me carga la moda, siempre lo digo. Moda viene del francés mode, una moda es un uso o costumbre que está en boga en determinada región durante un cierto periodo. Se trata de una tendencia adoptada por una gran parte de la sociedad, generalmente asociada a la vestimenta.
Tal vez desconocen cómo se generó este concepto en aquel país, pero tiene directa relación con la monarquía absoluta, y las ganas de la gente pobre, que moría de hambre y enfermedades, de ser como aquellos privilegiados nobles que además de tener el poder político y administrativo tenían, supuestamente, más cercanía con Dios, un derecho divino a no pasar hambre como el resto. Del mismo modo, existían las ganas de aquellos privilegiados de distinguirse del resto, de mostrarse superiores, de identificarse con lo poderoso. La moda es copiar una idea estética hegemónica que ha sido creada a partir del deseo de algo distinto, ¿ pero algo distinto a qué? en su origen distinto al pueblo.
No sé realmente si en Japón el Lolita es un poco más que comprar ropa, pero por lo que veo son marcas, revistas y modelos, cosas que se compran y cosas que se venden, mercado, desconozco si tras esto habrá en japón gente que le dé más significado o que recuerde con nostalgia la idea de ser distintas a las mujeres oprimidas, no al pueblo sino que distintos a la sociedad patriarcal y heteronormada, no distintos al otro sino que a lo conservador del japón tradicional.
Mis ganas de usar el Lolita son muy contrarias a la moda. Sí lo elegí fue precisamente porque pensé desarrollar en él la idea de no seguir la moda, lo que hace la masa guiada por los medios de comunicación, y la sociedad de consumo, si elegí el Lolita fue por la oportunidad de expresar las ganas de ser distinto, no al pobre, sino que al que no decide, al que no piensa, al que no vive su libertad.
Si elegí ser Lolita es porque lo conocí como un espacio de creación, de transformismo y de música, como lugar de códigos e idiomas, como encuentro con el otro en torno al gusto, como un reconocimiento al otro por su forma de llevar o interpretar una idea estética, como liberación homosexual, como empoderamiento del cuerpo, como inteligencia emotiva, como negación a la cultura impuesta, como rebeldía generacional, como una respuesta del pensamiento crítico ante la sociedad, como contracultura a lo establecido, como un bello punk, como una transgresión que identificara mis gustos y no limitara mis ganas, mis deseos, mis impulsos y mi necesidad de expresión.
Mientras escribo esto, lo hago con la más sincera esperanza de que nuestra natural esencia de libertad superará siempre la moda, que nuestra natural diferencia prevalecerá ante la presión de comprar “Brand”, que la creación de nuestras costureras y diseñadoras trascenderán mucho más allá que nuestras visas, que las fotografías mostrarán más que vanidad, que los dibujos contaran al mundo nuestra excéntrica forma de ser nosotros mismos y que mis letras darán discurso a sus respuestas.
Kaory Duquesa Golian para La Guillotina Lolita.

oh! me emocioné, es rebeldemente emotivo <3
ResponderEliminarMuchas gracias por leer!! <3
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